Lanas a tierra

En el pasado 2025 iniciamos nuestras operaciones en Punta Arenas, procesando 400 kilos de lanas de descarte de la raza Suffolk. Esta raza, de un hilado grueso y corto, es la que hemos ido conociendo desde aquel entonces.

Es así como en nuestro primer proceso de selección del material nos encontramos con un desafío: hay una porción considerable de la lana que está enredada entre pequeñas malezas y fibras vegetales, imposibles de sacar; lanas que quedan postergadas de nuestro proceso y que son nuestro “segundo descarte”.

En ese escenario conectamos con agricultores orgánicos de nuestra ciudad, contándoles sobre la lana, y el potencial para sus huertas. Durante esta temporada Javiera, de Estepagonia y Mauricio, de Huerta Orgánica Waiwén, fueron los huerteros entusiastas que han recibido los más de 100 kilos de lana que han circulado de nuestro taller.

La lana ovina es un excelente recurso para la huerta en sus múltiples funciones, como mulch (acolchado), retiene la humedad, frena las malezas y protege de las heladas; como sustrato retiene nutrientes; y en el compost, aporta una gran cantidad de nitrógeno. Javi y Mauro, ya la han utilizado como mulch.

Esta conexión nos sostiene y amplía en nuestro propósito, porque la circularidad se hace presente, y de forma expansiva hoy también podemos colaborar a abrigar huertas en este clima austral, donde realizar labores de agricultura es un trabajo más arduo aún, y de mucho conocimiento.